Proyecto presentado en la Bienal en Resistencia, 2019

¿Podemos seguir normalizando que personas ajenas nos digan palabras obscenas solo para demostrar una superioridad inexistente y hacernos sentir que nuestro cuerpo les pertenece?
Un hombre realiza la acción de predicar en el espacio público: frases, comentarios y expresiones recopiladas por personas anónimas (en su mayoría mujeres) que han sufrido acoso callejero. Como una analogía de los predicadores ambulantes, quienes transmiten un mensaje, el cual se torna molesto para quienes lo escuchan por el tono y la forma peculiar de hablar, es incomodo pero muchas veces se ignora o no se le presta atención igual que al acoso callejero.





